La inteligencia emocional (IE) es la capacidad que tiene cualquier persona de reconocer, entender y manejar sus propias emociones, así como las de las personas que están a su alrededor, la cual le permite manejar adecuadamente las relaciones interpersonales.

Las personas que se preocupan por manejar la inteligencia emocional en el ámbito empresarial

saben manejar:

  • Las experiencias negativas de los colaboradores.
  • Saben identificar las emociones con precisión de sí mismos y las de los trabajadores.
  • Saben comunicar sus puntos de vista con claridad y franqueza.
  • Saben manejar conflictos siendo imparciales y justos.
  • Saben integrarse en grupos de trabajo y conocen las debilidades, fortalezas de cada participante.

Las situaciones donde se aplica la inteligencia emocional pueden ser:

  • Cuando se perciben las emociones con exactitud: se debe aprender a descifrar el lenguaje no verbal (lenguaje corporal, expresión facial, saber dónde se originó la emoción y como afecta el comportamiento y el pensamiento de la persona).
  • Lectura de las emociones: es evitar alteraciones emocionales y/o explosivas; adaptarse a las altas y bajas del diario vivir.
  • Entender las emociones: es separar su vida privada de su vida laboral.
  • Administrar las emociones: es saber cómo y cuándo responder a nuestras propias emociones y de quienes nos rodean.

La inteligencia emocional es coincidir con nuestras propias emociones intrapersonal y el efecto que estas causan en nosotros y en quienes nos rodean.

Las emociones de las demás personas tienen un efecto en nosotros y la forma en que reaccionamos en esos momentos pueden ser de empatía que demostramos a amigos, familiares y/o colegas cuando estos manifiestan descontento, felicidad, rabia, aburrimiento, tristeza. Por todo lo anterior es importante capacitarnos en la inteligencia emocional empresarial.