El pensamiento estratégico es un proceso que lleva un análisis, estudio o diagnostico riguroso de una situación o idea, los altos ejecutivos deben desarrollar la habilidad para alcanzar los objetivos de la empresa y poder tomar las mejores decisiones; no debe tomarse como una tarea que tiene un inicio y un fin, ya que es un proceso de aprendizaje continuo en el ámbito empresarial.

El pensar estratégicamente es:

  • Saber a dónde queremos llegar: Hacer un sueño posible y saber qué lugar queremos ocupar en el mundo empresarial.
  • Saber en dónde estamos: Hacer un FODA para analizar y estudiar a nuestra competencia.
  • Saber cómo llegamos: Conocer nuestra empresa, que herramientas tenemos, en qué áreas estamos fuertes y en qué áreas debemos mejorar que no nos deja avanzar a la posición empresarial que deseamos.
  • Saber cómo monitorear y corregir el rumbo: El sistema, empresario-empresa-mercado-entorno; es en la actualidad dinámico, tenemos que hacer un alto para revisar constantemente la dirección que se ha elegido y corregir de acuerdo a los cambios en el personal, en los procesos, en la estructura organizacional, en la tecnología y en la estrategia empresarial.

Ventajas del pensamiento estratégico:

  • Proporciona una guía para que la empresa logre su visión.
  • Facilita cambios en el entorno empresarial.
  • Ayuda a una asignación eficiente de los recursos, otorgando las áreas que deben apoyar a la estrategia elegida para que se logren mejores resultados.
  • Ayuda a las actividades gerenciales para que sean proactivos y defensivos.

En conclusión, la competitividad de las empresas y de los mercados tienen un comportamiento y el que mejor se adapte al entorno serán las organizaciones que perduren en el tiempo y esto se debe a que están mejor equipadas y preparadas para enfrentar los cambios constantes en el entorno empresarial.